El día después
Llegaba el domingo 14 agosto y nos dirigíamos a las distintas escuelas para emitir el voto. Resultaba ser que mientras iniciamos los pasos hasta este tránsito final en varias ocasiones nos encontramos con aquellos que nos decían- te hace falta la boleta? en obvia alusión al partido que pertenecían. Afortunadamente muchos decidimos la boleta en el cuarto oscuro.
Más allá de estas pequeñas anécdotas y después de un fastidioso tiempo de espera muerto en la cola, tratando de entender a los que ocupaban la mesa si tenían idea de lo que estaban haciendo, por fin emitimos el voto en un tiempo prudencialmente corto. Otros casi se dormían en el cuarto, de hecho llegaban a este sin tener la más mínima idea de lo que harían, decisión que tomaban a presurosamente tras oír el golpeteo de la puerta que indicaba que su tiempo se había terminado.
En horas de la noche se sabría que el intendente electo sería el mismo que ocupa el cargo actualmente por porcentaje bastante alto con respecto al segundo sucediendo en todos los niveles más o menos lo mismo.