Verdades Negociables
Días complicados en la vida cotidiana, argumentaciones permisibles al favor personal. Justificación del fin en pos de los medios a alcanzar.
Inapropiado defender causas nobles o reivindicar las verdades absolutas, llamase a lo malo bueno y a lo bueno malo poniéndose en consonancia con los dichos de casi todos los conductores de la comunicación, aunque a modo individual pocos lo creen, nadie quiere pagar el precio a discriminar la mentira de la verdad. Como lograr salir airosos de semejante cataratas lingüísticas? quien osare opinar distinto sin ser catalogado de retrogrado.
Jerarquías obtenidas bajo corrupción de todo tipo imponen leyes de dudosa moralidad justificando al error como entidad de verdad.
Cada uno con su realidad a cuestas justifica su bienestar personal imponiendo a su antojo patrones de vida dignos de un déspota, acumulando ganancias aunque implique opresión legalizada. Mientras tanto los afligidos claman en silencio al Justo que todo lo ve y lo sabe.
Ser humano con mente de trascendencia infinita, creyéndose el dueño de todo, injuria a las Potestades o toma partido de ellas para lograr inalcanzables, creyéndose el dueño de todo.
Mientras el Ángel caído busca con exacerbamiento el momento de cobrar los favores proporcionados.
Se hace sentir el rigor de las palabras con maquiavélica psicología y los incautos caen perdidos en los mares de estas, imponiendo sumisión a cualquier precio.
Verdades negociables acomodadas al antojo personal, esencias de mentiras disfrazadas que matan y agobian la conciencia, fruto de una autenticidad individual tergiversada.
Con pretendida naturalidad el llevador de las buenas nuevas ha dejado de lado la condición de embajador incontrastable convirtiéndose en un apostata mas, porque el mensaje diluido lo hace favorecedor del beneplácito popular, a costa de negociar lo innegociable.
Andrés Gómez

















