La Pascua de la Resurrección
En estos días veremos en los negocios de venta de chocolates, personas comprando los famosos "huevos de pascua". Todos se preocupan en que a sus niños no les falte uno de estos. Son las mismas personas que en Navidad se preocupan de tener un lindo árbol adornado y lleno de luces, la heladera llena de sidra y los regalitos de papá Noel en sus paquetes.
Pero... ¿y el verdadero centro de la conmemoración... qué lugar ocupa...?" En Navidad celebramos el cumpleaños de Jesús, Aquél por quien Dios nos acepta nuevamente como sus hijos, obteniendo gracias a su mediación el perdón de pecados y salvación de nuestra alma de la condenación eterna. En Pascua, conmemoramos el momento en que Jesucristo recibe de Dios Padre tan grandiosa potestad.
Antiguamente, Dios impartió para el pueblo judío la manera de recibir perdón por las faltas cometidas, donde debían sacrificar un cordero o un cabrito, degollarlo en un altar de expiación (perdón), rociar su sangre sobre el fuego allí encendido, cuyo aroma sería "olor grato a Dios" y recibiendo redención (lo podemos leer en el Libro de Levítico del Antiguo Testamento).
No obstante, Dios observó que esto no era efectivo, porque el corazón del hombre no era honesto. Era fácil matar para pedir perdón, ya que "haciendo algo" recibía perdón. Pero sin sentimiento espiritual, sin honestidad de corazón. Es por eso que Dios, en su infinito amor, dio al hombre una nueva (y última) oportunidad para obtener perdón de pecados y de esa forma "amigarse" nuevamente con Él (esa nueva oportunidad se denomina El Nuevo Pacto o Nuevo Testamento)
Entregó a su Hijo Jesucristo, a quién envió en forma humana a la tierra a explicar a la gente de qué manera debía reconciliarse con el Padre, sabiendo que sería perseguido, resistido, odiado y entregado, al punto de permitir su muerte, según el perfecto plan del Dios.
De esta manera, y POR UNICA VEZ Y PARA SIEMPRE, Jesús ocuparía el lugar de los corderos usados en los altares de expiación, para que a través de su sangre derramada en la cruz, todos lo que por fe crean en Él, reciban perdón de pecados, reconciliación con Dios, y vida eterna.
Es por eso que a Jesús se lo llama "El Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo"
"...porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su único hijo, para que todo aquél que en Él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna" (Juan 3:16)
Jesucristo ENTREGA su vida en la cruz (no lo matan, como muchos creen, ya que él contaba con el poder del Padre para vencer a cualquiera.
Jesús, obedeciendo a Dios Padre, entrega su vida en la Cruz, cargando de esa manera con los pecados de TODOS.
Es sepultado, y al tercer día es resucitado para gloria de Dios Padre, demostrando haber vencido a la muerte y al pecado. Y ahora, en este momento que vos estás leyendo esto, está sentado a la derecha del Trono
Del sacrificio de Jesucristo viene el nombre de Pascua de Resurrección, porque la palabra Pascua significa PASO. Originalmente los judíos denominaban pascua al paso hacia la Tierra Prometida, desde Egipto (donde vivían esclavizados). Los cristianos llaman Pascua a la resurrección de Jesucristo, a su paso de la muerte a la vida de gloria junto al Padre.

















